Si piensas que la diabetes y la hipertensión son problemas para tus papás o abuelos, es hora de poner atención. Estas dos enfermedades crónicas son el principal dolor de cabeza para el sistema de salud en México y, aunque no lo creas, las decisiones que tomas hoy pueden definir si te unes a las estadísticas en el futuro.
Vicente Joel Hernández Navarro, el Secretario de Salud de Tamaulipas, soltó una realidad con dos caras: por un lado, la gente con estos padecimientos vive más y con mejor calidad de vida gracias a que se cuidan más; pero por otro, los casos siguen subiendo, especialmente en nuestro estado.
El Vaso Medio Lleno y Medio Vacío
La buena noticia: Gracias a una mayor conciencia, la gente está tomando las riendas de su salud. Se ha logrado reducir el riesgo de muerte entre los pacientes, lo que demuestra que un diagnóstico a tiempo y un buen cuidado hacen toda la diferencia.
La mala noticia: La tendencia no se detiene. Solo en Tamaulipas, hasta septiembre, se contaban 37,756 casos de hipertensión y 21,405 de diabetes tipo 2. Estas no son solo cifras; son personas cuya vida está en riesgo por padecimientos cardiovasculares, renales y cerebrovasculares.
¿Por Qué Está Pasando Esto? No Es Solo la ‘Mala Suerte’
El Secretario de Salud lo dejó claro. Las causas son un combo peligroso que seguro te suena familiar:
- Obesidad y mala alimentación: Sí, esos tacos de más y la falta de ejercicio sí cuentan.
- Genética: Si en tu familia hay historial, tienes un factor de riesgo extra que no puedes ignorar.
Aunque el gobierno impulsa campañas para promover hábitos saludables, la responsabilidad final recae en cada uno de nosotros.
La Clave: No Eres una Víctima, Eres el Protagonista
La batalla contra estas enfermedades se gana con prevención. No se trata de vivir con miedo, sino de tomar decisiones inteligentes. El llamado de las autoridades es simple y directo:
- Conoce tu historial familiar: Pregúntale a tus padres y abuelos. Saber si tienes predisposición genética es el primer paso.
- Muévete y come consciente: No tienes que volverte un atleta olímpico, pero sí integrar la actividad física a tu rutina y balancear tu alimentación.
- Chécate, aunque te sientas bien: Un chequeo médico anual puede detectar cualquier anomalía a tiempo, cuando es más fácil de controlar.
Como dijo Hernández Navarro, esto es un «reto constante», pero con educación, prevención y compromiso ciudadano, el impacto puede disminuir.
Tu salud del futuro se construye con las decisiones que tomas hoy. No esperes a que sea tarde.